Breve historia del calzado

Breve historia del calzado

La reparación de calzado en Madrid centro cada vez cuenta con una mayor demanda entre el público contemporáneo. Encontrar un par de zapatos con el que te sientas a gusto en una auténtica gozada. La comodidad, la adaptación a nuestro pie y la estética que imprimen a nuestro look son factores que no siempre encontramos, de entrada, en los nuevos zapatos que compramos. El coste, además, también resulta inferior.

Por todo ello, la reparación de calzado en Madrid centro te permite recuperar todos esos zapatos gastados que te siguen encantando después de haberlos usado tantas veces.

A lo largo de la historia de la humanidad, el calzado ha desempeñado una importancia funcional, estética y social variable. En los orígenes de la humanidad, allá por el 10 000 a. C., el hombre ya protegía sus pies. El calzado más antiguo que se conoce son unas antiguas sandalias egipcias que, por entonces, solo podían usar el faraón y los más altos mandamases.

En la antigua Grecia, únicamente podían ir calzados los hombres libres y, en Roma, los esclavos iban descalzos y los criminales se veían obligados a llevar unos pesadísimos zapatos de madera.

Durante la Edad Media los zapatos abandonaron tal condición de estatus y comenzaron a ser escogidos por su estética. Las modas, difundidas por los personajes públicos, llegaron al calzado. De hecho, comenzaron a imponerse los tacones altos, a menudo para disimular problemas de corta estatura.

A partir de la Revolución francesa se democratizó el calzado, convirtiéndose el confort y la funcionalidad en los atributos más demandados. Los avances tecnológicos y productivos del siglo XIX ofrecieron nuevas posibilidades, que condujeron durante el siglo siguiente a un boom del calzado femenino y a su definitiva asociación con la sensualidad y la seducción.

Tus zapatos también tienen su historia. Si quieres seguir disfrutándola, repáralos en Taller Artesanal De Zapatería Luis Mancho. ¡Te los dejamos mejor que nuevos!